Por Lilia Cristiani

tapa-el-hiloEste libro nos muestra las marcas de una enseñanza. El Seminario X, La Angustia, de Lacan, constituye el eje del trabajo de los autores pero también los textos freudianos donde abrevó Lacan para su invento del objeto a y sus formas de presentación: resto, objeto parcial, causa. La clínica, a partir de aquí, se afirma en un rumbo que hasta ese momento quedaba librada a la vía significante, del sentido y del sin sentido, tratando de dar cuenta de una verdad que solo puede decirse a medias. A partir del objeto a –nos dicen- tenemos el vacío primordial, estructurante, la falta en el lugar del vacío y la angustia en el lugar de la falta.

En tanto el sujeto quiere hacer su entrada en el Otro, busca su garantía en el discurso materno, en el lenguaje que lo precede y del cual intenta obtener la respuesta con la cual hacer consistir su ser en el Otro. El enigma del deseo del Otro, que es opaco, resiste. En esa búsqueda, encuentra como salida una ficción, la del fantasma, donde cobra una existencia como objeto, si bien existencia enajenada. El terreno de la angustia es el mismo que el terreno del fantasma. El sujeto se ofrece como objeto parcial, pulsional, punto de goce de donde deberá extraerse para existir como deseante.

¡Que no falte la falta!, se enfatiza tomando las palabras de Lacan . Si falta la falta, el sujeto se pierde en el Otro. La angustia señal es del yo para el sujeto, ante la proximidad de una demanda que amenaza al sujeto con quedar instalado en un lugar de objeto. ¿Puede perderme el otro?, se pregunta Freud en Duelo y Melancolía. Se trata de la castración. La castración suspende la acumulación de goce y convoca a la existencia particular del sujeto, cada uno con su síntoma. El despliegue en el decir de los significantes del síntoma irá construyendo el fantasma y de ahí, en transferencia y sostenido por el deseo del analista, el analizante será conducido hacia al trauma primordial de la entrada del sujeto en el lenguaje, lugar vacío donde se aloja el objeto inventado por Lacan que no es un objeto sino una falta que regula el funcionamiento del deseo.

La lógica de la falta es el laberinto que recorre todo el libro y los textos son puestos a trabajar permitiendo distinciones clínicas importantes como la diferencia entre inhibición y síntoma, entre significante y símbolo, la angustia primordial y la neurótica, la fobia como intento de cifrado, entre otros desarrollos igualmente esclarecedores. El objeto a es el hilo que articula deseo y angustia. Acompaña al libro un CD con el trabajo de algunas referencias mayores del Seminario X: Kierkegaard, Sartre, Hegel.

Fruto de un trabajo de Seminario coordinado por Verónica Cohen, los participantes fueron invitados a trabajar en los temas de su interés surgidos de la lectura del Seminario X y algunas de sus referencias. Cada autor, entonces, ha dejado sus huelas en el marco de un trabajo de Escuela que no se encierra en una transmisión hacia el interior de la misma sino que invita, a través de estos textos, a hacerse leer en extensión.