Por Stella Maris Nieto

Las concepciones y representaciones del mundo, han ido cambiando desde el nacimiento de la ciencia moderna.

Del mundo antiguo y medieval, se produce un quiebre en el siglo XVII , una verdadera revolución espiritual,  a su vez raíz de la ciencia moderna, que vuelve a entrar en una nueva crisis en el siglo XX, con el descubrimiento de otras formas de existencia de la materia, con la física cuántica.

Las preguntas que han animado a los científicos en su búsqueda, son, ¿cómo es el mundo? Y ¿quiénes somos?

Pero para la transmisión del psicoanálisis, nos recuerda Lacan, la pregunta es ¿dónde estamos?, ya que la misma es el principio de la posibilidad del acto analítico.

Se trata del lugar donde se sostiene el analista, lugar siempre a la espera.

La práctica del análisis requiere de saber la ubicación de y en la transferencia.

Para ello, el analista rehúsa su angustia, para dejar desnudo el lugar donde es llamado como otro para dar la señal de angustia.

Es el lugar del deseante puro, escamoteándose él mismo en la relación con el otro, de cualquier  suposición de ser deseable, una abstinencia.

De lo que se trata en el deseo es de un objeto, no de un sujeto, punto donde reside el mandato del dios del amor.

Pero es allí, en el objeto, donde el sujeto del análisis, el analizante, se haya detenido o fijado en relación al fantasma fundamental. Es este el lugar de la dignidad del sujeto, algo distinto a un sujeto sometido al deslizamiento infinito del significante.

Es en el momento de la transferencia donde el objeto está disponible, pues está del lado del analista, es él quien lo ofrece. Pero no es el objeto de él, el analista ofrece su escucha en posición de objeto.

Podemos llamarlo el deseo de analista. Es estar presente y en el momento de la interpretación, brindar la posibilidad de que en el lugar de la verdad se presente el objeto a.

Se trata de una pérdida del valor de la verdad procurada por el significante, y la misma toma su valor en esta sustitución por el objeto.

El análisis, implica al sujeto del que nos ocupamos, que es el  mismo sujeto de la ciencia, y da lugar al inconsciente. Es allí donde puede retornar la verdad del sujeto en el objeto que él ha sido, sin saberlo.

Referencias:
Ferreyra, Norberto. ¿Qué es la realidad? .El Psicoanálisis, la Ciencia y la Política  Ediciones Kliné -La ciencia y su incidencia política en el lazo social, 20 de agosto de 2011.
Ferreyra, Norberto. Verdad y objeto en la dirección de la cura   Ediciones Kliné -Cap. 2 Verdad y objeto, 20 mayo 1993.
Lacan, Jacques. Seminario 8, La transferencia, Cap.XXV

*Imagen: Salvador Dalí, La persistencia de la memoria, 1931.