Por Jorgelina Estelrrich

Metodos¿Qué hay en un autor?

¿Es que acaso como lector, lo que nos da a leer no es sino la letra que hace su obra?

No cabe duda que en la obra de Ponge se trata de esa letra que pone en juego su escritura en construcción al modo de lo que él llama “Practicas de la escritura o el inacabamiento perpetuo”, en una de sus obras.

Se trata, en ocasión de este News, de acercar un comentario sobre Métodos. La práctica de la literatura. El vaso de agua y otros poemas-ensayo.

“Métodos” entonces, es el libro de Ponge que me interesa ubicar, en el que el autor propone sorprendiendo en una otra exploración del lenguaje, como material de su obra.

No es sólo del orden del gusto invitar a leer los poemas o ensayos de Ponge.

Asistimos al acto por el que la palabra del poeta engendra un mundo tal que la letra de su obra late allí donde por el acto mismo de la palabra en su afirmación mata a la Cosa, si así puede decirse y es por ello mismo que la palabra no cesa de engendrar otras palabras y que en sus manos las cosas, aquellas que no tienen palabras, aquellas cosas como el agua, el jabón, la toalla, el murmullo, el fuego, se hacen voz, hablan cada una en la poética que por su peculiaridad hace a la retórica de cada cual.

Puede decirse que Ponge, con la prosopopeya del objeto, hace hablar a lo que no habla; y en ese modo entonces que precursa a Lacan, cuando hace hablar a la Verdad en el escrito de La cosa freudiana.

Si habla “El Vaso de Agua” en manos de Ponge dice “los diamantes tienen una hermosa limpidez, ¿cómo nombrar la limpidez del agua de mi vaso, cómo calificar esa flor sin igual, potable?”

“Transparencia, frescura, limpidez puedo alcanzarla en la altura de mis ojos”

“Bella, deja demasiado sin decir, seguramente porque habla. Ah, algo podrido está en la lengua francesa. Cómo… salir de ella.”

“El vaso de agua símbolo de la poca cosa, es lo menos de las cosas que se pueden ofrecer. Es falta de cualidad, por eso al mismo tiempo puede ser una cosa preciosa”.

El poeta, como el artista, sabe hacer del objeto en sus términos mejor que aquellos que lo explican, escapando a la definición pero dejando huellas informes de lo que descubre.

Sartre presenta la obra de Ponge como la de aquel que ha ido lo más lejos que se puede ir en la aprehensión de las cosas.

Entiendo que Ponge, invitando a reinventar la mirada, haciendo hablar a la mudez del mundo de las cosas, de los objetos sencillos, nos ofrece una pintura en palabras de su esencia en construcción, lo que llama su método creativo.

Blanchot también ha presentado la obra del poeta señalando “como la palabra que pasa por delante de la Cosa y es la Cosa la que así, aprende a hablar”.

Sostengo mi pregunta, ¿qué hay en un autor, entonces?

Francis Ponge 1899-1988, poeta francés que tomara un lugar de parte de las cosas y escribiera en 1942 el ensayo “El Partido de las Cosas”, es por lo que fuera reconocido como uno de los poetas franceses de la post guerra y posteriormente recibiera el gran premio Nacional de Poesía en 1984, y el de la Academia Francesa de 1988.

Entonces, ensayos o poemas ya no servirán para la expresión del autor, en este caso es su “método” el que al tratarse con esos objetos simples termine por definirlo en ciertas insistencias que del mutismo de las cosas que rodean al poeta, les haga hablar en la extrañeza que guardan las palabras. Ponge les hace decir aquello que no pueden decir las palabras.