Por Marta Rodríguez

Cuando pensé en escribir sobre La Biblioteca, acudieron desde mi memoria algunos autores que destacaron esa función en la cultura, uno de ellos es Jorge Luis Borges y otro que llamó mi atención fue Umberto Eco, muy diferentes en sus estilos, pero con algunas coincidencias, en la interrogación sobre si habrá en el futuro lectores…

Una literatura difiere de otra, ulterior o anterior, menos por el texto que por la manera de ser leída… como leerán en el año 2000. Se preguntaba Borges en 1951“.

Eco decía “este mundo está sobrecargado de mensajes y cada uno de ellos no dice nada

Compara al personaje de Borges, Ireneo Funes, un niño que ve y recuerda todo, -y con Internet- lo califica como un “tonto” porque “no puede soportarlo”. “Si supiéramos todo lo que hay en la web nos volveríamos locos”. La memoria, está destinada a recordar y seleccionar. “Nuestra cultura debería diezmar los acontecimientos cotidianos, descartando lo que es inútil o demasiado… “

Complicado para recordar…Internet no tiene nuevos desafíos para la humanidad.”

El conocimiento compartido y común y su comunicación son necesarios para mantener las cosas funcionando”, esta frase de U. Eco, me lleva a pensar la Biblioteca en una Escuela de Psicoanálisis, qué nos dice…

Podríamos pensar que, en una Biblioteca de una Escuela de Psicoanálisis, encontraríamos diferentes experiencias -como quien ha recorrido en su análisis por la falta que lo constituye, en ese camino el de un análisis- así también van quedando testimonios trazados de una formación, y en el lazo con otros.

Es en la Escuela que practicamos el h(a)cer escuela, con ese paréntesis en el que queda ubicada la letra “a”, es la escritura que nos legó Norberto Ferreyra en su libro “Transmitir la Transmisión”.

El Psicoanálisis, no puede ser solitario, necesita ser compartido con otros, en la intención y la extensión, hace presencia la experiencia de cada quien; en su diferencia, el sujeto en su singularidad, en otro espacio, en el acto analítico, no está solo.

Podríamos ubicar en la Biblioteca de una Escuela de Psicoanálisis, los testimonios de la Enseñanza Analítica, en esa articulación entre Enseñanza y Transmisión del discurso del psicoanálisis.  

La función de la Biblioteca aparece hoy con toda claridad en su diferencia, en este tiempo en el que vivimos, en un contexto que exige acciones, decisiones audaces para captar la atención del público.

Umberto Eco comentaba en relación a Internet…pero seis millones de personas que miran en línea los mismos hechos podrían llegar a seis millones de conclusiones diferentes…” demasiadas cosas juntas producen ruido, y el ruido no es una herramienta de conocimiento…Tal vez estemos entrando en una era en la que la verdadera educación no significará suministrar información sino enseñar a ser selectivo con ella”.

 “Leer dice -se refiere a los libros- es una forma de sentir curiosidad por el mundo “. “Ser curioso intelectualmente significa estar vivo”. 

Norberto Ferreyra, nos decía… “el Psicoanálisis me parece es importante que sea un sitio simbólico, es otra manera de decir que trabajamos con el simbólico. Ojalá exista y domine este sitio de lo simbólico… Hay ciertas condiciones que se encuentran en la situación analítica, en un contexto analítico donde se realiza esta praxis que impide que se compare con cualquier otra…”.

El psicoanálisis, la función de la escuela, y el testimonio del recorrido de ese trabajo, aparece claramente en la memoria viva y actual de la Biblioteca Oscar Masotta de la EFA.

Bibliografía
Transmitir la Transmisión, Norberto Ferreyra, Ediciones Kliné 2021.
Seminario El Acto Psicoanalítico, Jacques Lacan, 1967/68.
Ficciones, Jorge Luis Borges, Emecé, 1961.
Umberto Eco, Biografía 2016, video de la Bienal de Venecia, 2016.