Por Perla Wasserman
En septiembre del 2005 Norberto Ferreyra, en la clase que dio en llamar La lingüística y la lingüístería dijo la siguiente frase que quedo plasmada en su libro Lo orgánico y el discurso:
“ El sonido para poder ser escuchado, espera al fonema. Eso es el amor”
En el 2024 ese sonido me interpeló, y la lectura de las 6 lecciones me llevaron por caminos inéditos. De ese entusiasmo la hice participe a Stella Maris Nieto, responsable de la Secretaría de Enseñanza, su propuesta fue puntuarlo ya que en la bibliografía del Curso Intensivo estaban incluidas las lecciones…
No pensé cuando le dije que si, en la distancia entre la lectura y la escritura. Entre un subrayado personal que uno destaca porque le parece importante o no entiende y escribir para otros. Que quede plasmado el corazón de lo que el autor quiso transmitir y a la vez mis propios comentarios respecto de lo que entendí de lo que leí.
Mi agradecimiento a ella porque gracias a su sugerencia me encontré con esta experiencia, digo la de escribir para otros acerca de un texto.
Mi agradecimiento especialmente, a Norberto Ferreyra, porque cada tanto nos habla de la importancia de la lectura de Román Jakobson y ese cada tanto coincidió con mi decisión de sumergirme en su lectura y dejarme llevar por otros sonidos.
Entonces le agradezco su insistencia, porque es de ese insistir que esta hecho el deseo, y a la apuesta de que otro destino es posible para el amor.
Poema de Edgar Alan Poe, donde lo que destaca Jakobson es esa única palabra que pronuncia el cuervo, “es todo su bagaje de saber”: Never more /Nunca Mas
The Raven El Cuervo
| Once upon a midnight dreary, while I pondered, weak and weary, Over many a quaint and curious volume of forgotten lore, While I nodded, nearly napping, suddenly there came a tapping, As of some one gently rapping, rapping at my chamber door. «′Tis some visitor,» I muttered, «tapping at my chamber door- Only this, and nothing more.» | Cierta noche aciaga, cuando, con la mente cansada, meditaba sobre varios libracos de sabiduría ancestral y asentía, adormecido, de pronto se oyó un rasguido, como si alguien muy suavemente llamara a mi portal. «Es un visitante -me dije-, que está llamando al portal; sólo eso y nada más.» |
| Ah, distinctly I remember it was in the bleak December, And each separate dying ember wrought its ghost upon the floor. Eagerly I wished the morrow;- vainly I had sought to borrow From my books surcease of sorrow- sorrow for the lost Lenore- For the rare and radiant maiden whom the angels name Lenore- Nameless here for evermore. | ¡Ah, recuerdo tan claramente aquel desolado diciembre! Cada chispa resplandeciente dejaba un rastro espectral. Yo esperaba ansioso el alba, pues no había hallado calma en mis libros, ni consuelo a la perdida abismal de aquella a quien los ángeles Leonor podrán llamar y aquí nadie nombrará. |
| And the silken, sad, uncertain rustling of each purple curtain Thrilled me- filled me with fantastic terrors never felt before; So that now, to still the beating of my heart, I stood repeating, «′Tis some visitor entreating entrance at my chamber door- Some late visitor entreating entrance at my chamber door;- This it is, and nothing more.» | Cada crujido de las cortinas purpúreas y cetrinas me embargaba de dañinas dudas y mi sobresalto era tal que, para calmar mi angustia repetí con voz mustia: «No es sino un visitante que ha llegado a mi portal; un tardío visitante esperando en mi portal. Sólo eso y nada más». |
| Presently my soul grew stronger; hesitating then no longer, «Sir,» said I, «or Madam, truly your forgiveness I implore; But the fact is I was napping, and so gently you came rapping, And so faintly you came tapping, tapping at my chamber door, That I scarce was sure I heard you»- here I opened wide the door;- Darkness there, and nothing more. | Mas de pronto me animé y sin vacilación hablé: «Caballero -dije-, o señora, me tendréis que disculpar pues estaba adormecido cuando oí vuestro rasguido y tan suave había sido vuestro golpe en mi portal que dudé de haberlo oído…», y abrí de golpe el portal: sólo sombras, nada más. |
| Deep into that darkness peering, long I stood there wondering, fearing, Doubting, dreaming dreams no mortal ever dared to dream before; But the silence was unbroken, and the stillness gave no token, And the only word there spoken was the whispered word, «Lenore?» This I whispered, and an echo murmured back the word, «Lenore!»- Merely this, and nothing more. | La noche miré de lleno, de temor y dudas pleno, y soñé sueños que nadie osó soñar jamás; pero en este silencio atroz, superior a toda voz, sólo se oyó la palabra «Leonor», que yo me atreví a susurrar… sí, susurré la palabra «Leonor» y un eco volvióla a nombrar. Sólo eso y nada más. |
| Back into the chamber turning, all my soul within me burning, Soon again I heard a tapping somewhat louder than before. «Surely,» said I, «surely that is something at my window lattice: Let me see, then, what thereat is, and this mystery explore- Let my heart be still a moment and this mystery explore;- ′Tis the wind and nothing more!» | Aunque mi alma ardía por dentro regresé a mis aposentos pero pronto aquel rasguido se escuchó más pertinaz. «Esta vez quien sea que llama ha llamado a mi ventana; veré pues de qué se trata, que misterio habrá detrás. Si mi corazón se aplaca lo podré desentrañar. ¡Es el viento y nada más!». |
| Open here I flung the shutter, when, with many a flirt and flutter, In there stepped a stately Raven of the saintly days of yore; Not the least obeisance made he; not a minute stopped or stayed he; But, with mien of lord or lady, perched above my chamber door- Perched upon a bust of Pallas just above my chamber door- Perched, and sat, and nothing more. | Mas cuando abrí la persiana se coló por la ventana, agitando el plumaje, un cuervo muy solemne y ancestral. Sin cumplido o miramiento, sin detenerse un momento, con aire envarado y grave fue a posarse en mi portal, en un pálido busto de Palas que hay encima del umbral; fue, posóse y nada más. |
| Then this ebony bird beguiling my sad fancy into smiling, By the grave and stern decorum of the countenance it wore. «Though thy crest be shorn and shaven, thou,» I said, «art sure no craven, Ghastly grim and ancient Raven wandering from the Nightly shore- Tell me what thy lordly name is on the Night′s Plutonian shore!» Quoth the Raven, «Nevermore.» | Esta negra y torva ave tocó, con su aire grave, en sonriente extrañeza mi gris solemnidad. «Ese penacho rapado -le dije-, no te impide ser osado, viejo cuervo desterrado de la negrura abisal; ¿cuál es tu tétrico nombre en el abismo infernal?» Dijo el cuervo: «Nunca más». |
| Much I marvelled this ungainly fowl to hear discourse so plainly, Though its answer little meaning- little relevancy bore; For we cannot help agreeing that no living human being Ever yet was blessed with seeing bird above his chamber door- Bird or beast upon the sculptured bust above his chamber door, With such name as «Nevermore.» | Que una ave zarrapastrosa tuviera esa voz virtuosa sorprendióme aunque el sentido fuera tan poco cabal, pues acordaréis conmigo que pocos habrán tenido ocasión de ver posado tal pájaro en su portal. Ni ave ni bestia alguna en la estatua del portal que se llamara «Nunca más». |
| But the Raven, sitting lonely on the placid bust, spoke only That one word, as if his soul in that one word he did outpour. Nothing further then he uttered- not a feather then he fluttered- Till I scarcely more than muttered, «Other friends have flown before- On the morrow he will leave me, as my hopes have flown before.» Then the bird said, «Nevermore.» | Mas el cuervo, altivo, adusto, no pronunció desde el busto, como si en ello le fuera el alma, ni una sílaba más. No movió una sola pluma ni dijo palabra alguna hasta que al fin musité: «Vi a otros amigos volar; por la mañana él también, cual mis anhelos, volará». Dijo entonces: «Nunca más». |
| Startled at the stillness broken by reply so aptly spoken, «Doubtless,» said I, «what it utters is its only stock and store, Caught from some unhappy master whom unmerciful Disaster Followed fast and followed faster till his songs one burden bore- Till the dirges of his Hope that melancholy burden bore Of ′Never- nevermore′.» | Esta certera respuesta dejó mi alma traspuesta; «Sin duda – dije-, repite lo que ha podido acopiar del repertorio olvidado de algún amo desgraciado que en su caída redujo sus canciones a un refrán: «Nunca, nunca más». |
| But the Raven still beguiling all my fancy into smiling, Straight I wheeled a cushioned seat in front of bird, and bust and door; Then upon the velvet sinking, I betook myself to linking Fancy unto fancy, thinking what this ominous bird of yore- What this grim, ungainly, ghastly, gaunt and ominous bird of yore Meant in croaking «Nevermore.» | Como el cuervo aún convertía en sonrisa mi porfía planté una silla mullida frente al ave y el portal; y hundido en el terciopelo me afané con recelo en descubrir qué quería la funesta ave ancestral al repetir: «Nunca más». |
| This I sat engaged in guessing, but no syllable expressing To the fowl whose fiery eyes now burned into my bosom′s core; This and more I sat divining, with my head at ease reclining On the cushion′s velvet lining that the lamp-light gloated o′er, But whose velvet violet lining with the lamp-light gloating o′er, She shall press, ah, nevermore! | Esto, sentado, pensaba, aunque sin decir palabra al ave que ahora quemaba mi pecho con su mirar; eso y más cosas pensaba, con la cabeza apoyada sobre el cojín purpúreo que el candil hacía brillar. ¡Sobre aquel cojín purpúreo que ella gustaba de usar, y ya no usará nunca más!. |
| Then methought the air grew denser, perfumed from an unseen censer Swung by Seraphim whose footfalls tinkled on the tufted floor. «Wretch,» I cried, «thy God hath lent thee- by these angels he hath sent thee Respite- respite and nepenthe, from thy memories of Lenore! Quaff, oh quaff this kind nepenthe and forget this lost Lenore!» Quoth the Raven, «Nevermore.» | Luego el aire se hizo denso, como si ardiera un incienso mecido por serafines de leve andar musical. «¡Miserable! -me dije-. ¡Tu Dios estos ángeles dirige hacia ti con el filtro que a Leonor te hará olvidar! ¡Bebe, bebe el dulce filtro, y a Leonor olvidarás!». Dijo el cuervo: «Nunca más». |
| «Prophet!» said I, «thing of evil! – prophet still, if bird or devil! – Whether Tempter sent, or whether tempest tossed thee here ashore, Desolate yet all undaunted, on this desert land enchanted- On this home by Horror haunted- tell me truly, I implore- Is there- is there balm in Gilead?- tell me- tell me, I implore!» Quoth the Raven, «Nevermore.» | «¡Profeta! -grité -, ser malvado, profeta eres, diablo alado! ¿Del Tentador enviado o acaso una tempestad trajo tu torvo plumaje hasta este yermo paraje, a esta morada espectral? ¡Mas te imploro, dime ya, dime, te imploro, si existe algún bálsamo en Galaad!» Dijo el cuervo: «Nunca más». |
| «Prophet!» said I, «thing of evil! – prophet still, if bird or devil! By that Heaven that bends above us- by that God we both adore- Tell this soul with sorrow laden if, within the distant Aidenn, It shall clasp a sainted maiden whom the angels name Lenore- Clasp a rare and radiant maiden whom the angels name Lenore.» Quoth the Raven, «Nevermore.» | «¡Profeta! -grité -, ser malvado, profeta eres, diablo alado! Por el Dios que veneramos, por el manto celestial, dile a este desventurado si en el Edén lejano a Leonor, ahora entre ángeles, un día podré abrazar». Dijo el cuervo: «¡Nunca más!». |
| «Be that word our sign in parting, bird or fiend,» I shrieked, upstarting- «Get thee back into the tempest and the Night′s Plutonian shore! Leave no black plume as a token of that lie thy soul hath spoken! Leave my loneliness unbroken!- quit the bust above my door! Take thy beak from out my heart, and take thy form from off my door!» Quoth the Raven, «Nevermore.» | «¡Diablo alado, no hables más!», dije, dando un paso atrás; ¡Que la tromba te devuelva a la negrura abisal! ¡Ni rastro de tu plumaje en recuerdo de tu ultraje quiero en mi portal! ¡Deja en paz mi soledad! ¡Quita el pico de mi pecho y tu sombra del portal!» Dijo el cuervo: «Nunca más». |
| And the Raven, never flitting, still is sitting, still is sitting On the pallid bust of Pallas just above my chamber door; And his eyes have all the seeming of a demon′s that is dreaming, And the lamp-light o′er him streaming throws his shadow on the floor; And my soul from out that shadow that lies floating on the floor Shall be lifted- nevermore! | Y el impávido cuervo osado aún sigue, sigue posado, en el pálido busto de Palas que hay encima del portal; y su mirada aguileña es la de un demonio que sueña, cuya sombra el candil en el suelo proyecta fantasmal; y mi alma, de esa sombra que allí flota fantasmal, no se alzará… ¡nunca más! |
Lección I
“Nos encontramos inmediatamente frente al misterio de la idea incorporada a la materia fónica, el misterio de la palabra, del símbolo lingüístico, del Logos, un misterio que pide ser elucidado”
Así comienza la primera de las seis lecciones que sobre le sonido y el sentido dicta Román Jakobson, durante el año 1942-1943 en la Escuela libre de altos estudios de New York, no sin antes mostrarnos un poema y adentrándonos en ese misterio que enuncia.
Y nos va a ir planteando una serie de preguntas que, por obvias, (y tal vez por eso) no dejan de interrogarnos ya que, de algún modo, cuestionan el sentido hasta aquí indiscutido de la unión -y subrayo el término unión, del sonido y el sentido.
Nos dice: “ esta unión ( del sonido y el sentido) es clara, su estructura, permanece desconocida. Una serie de los sonidos encuentra ser el vehículo del sentido, pero ¿cómo cumplen los sonidos esta función de vehículo? ¿ cuales son exactamente las relaciones entre los sonidos y el sentido en el interior de la palabra y la lengua en general?”
Y nos propone una dirección “se trata de despejar el mas pequeño, el ultimo elemento fónico cargado con valor significativo. En términos metafóricos se trata de encontrar los cuanta de la lengua”.
Traigo aquí el decir de Norberto Ferreyra: “el fonema no llama ni necesita de ninguna interpretación; si se caracteriza por algo es por ser vacío de sustancia y de sentido. Y son fonemas esas unidades, esos quantas que hacen a los sonidos”[1]
Continuando con Jakobson, nos ubica, desde una perspectiva histórica lo que considera “lo sintomático”. Se olvidaba, nos dice, a propósito, el hecho de que se trata de un significante, porque no era en absoluto la función lingüística de los sonidos lo que les interesaba a los lingüistas, sino los sonidos como tales, los sonidos “en carne y hueso”, sin respecto por el papel que jugaban en la lengua.
Hasta aquí lo que Román Jakobson va ubicando es un aspecto motor y otro acústico y se pregunta ¿Cuál es el fin inmediato del acto fonatorio? ¿es el fenómeno acústico o el fenómeno motor mismo?
Y toma posición nos dice que el fenómeno acústico es al que apunta el sujeto hablante
“Cuando hablo es a fines que se me oiga”
Me parece interesante que hable del sujeto hablante y que, en su decir, el del sujeto, pase del fenómeno al acto.
Mas adelante va a ir haciendo un recorrido de las ventajas que tuvo el estudio de los sonidos en su aspecto motor para llegar a algunas conclusiones y una pregunta.
- La fonética motriz ofrece una multitud de variaciones pero le falta el criterio de mostrar las invariantes a través de su variedad
- El aislamiento del sonido en un examen fonético es un procedimiento artificial
- No es el dato acústico en si el que nos permite subdividir la cadena de la palabra en unidades distintas sino solamente el valor lingüístico de este dato ( Ferdinand Saussure)
- Desde el punto de vista articulatorio, el carácter sucesivo de los sonidos no existe. En lugar de sucederse los sonidos se entrelazan.
Entonces se pregunta ¿ como el loro habría podido reproducir fielmente diversos sonidos de nuestro lenguaje a pesar de un aparato vocal que se parece muy poco al nuestro?
Román Jakobson finaliza esta primera lección diciendo “Hemos dicho que se habla para ser oído; hay que agregar que se quiere ser oído para ser comprendido. ¡Es el camino del acto fonatorio al sonido propiamente dicho y del sonido al sentido!”
Entonces se trata de un nuevo terreno, el de la fonología que estudia los sonidos del lenguaje en su aspecto lingüístico.
Y nos promete para la próxima lección precisar lo que es la fonología y como ella logró reunir el problema del sonido al del sentido.
Lección II
Luego de hacer una puntuación del recorrido hecho en la lección I y de hablar de distintas funciones que los elementos fonéticos cumplen en la lengua (por ej. se habla para ser oído, porque es para ser comprendido que se busca ser oído; las funciones lingüísticas de la intensidad ) se pregunta: entre todas estas funciones ¿cuál juega el papel primordial desde el punto de vista de la lengua? ¿ cuál es indispensable?
Y se responde: es la función distintiva, la facultad de los sonidos de diferenciar las significaciones de las palabras lo que importa ante todo.
Los sonidos provistos de un valor distintivo, los sonidos capaces de diferenciar las palabras han recibido un nombre especial en la ciencia del lenguaje. Se los llama fonemas
Jakobson recordando a Saussure nos dice : “ … nos enseña que lo que importa en la palabra no es el sonido mismo, sino las diferencias fónicas que permiten distinguir este sonido de todos los otros porque son ellas las que portan la significación. El Curso de lingüística general lanza la formula devenida celebre : los fonemas son ante todo entidades opositivas, relativas y negativas”
Y agrega que la otra noción esencial para el estudio funcional de los sonidos es la relación entre los fonemas es decir la noción de sistema fonológico
Concluyendo la lección II con una pregunta
¿Qué se puede decir actualmente sobre la relación entre el sonido y el sentido?
Tengamos en cuenta que estas lecciones fueron dictadas por Román Jakobson entre 1942-1943
Lección III
Como lo promete en la lección II, se dedica en esta, a hablar del estado actual de la fonología y va a ubicar las contradicciones entre dos corrientes sucesivas del pensamiento lingüístico: la corriente del empirismo ingenuo y la orientación estructural de la ciencia moderna. Y va a decir que la doctrina saussureana tiene una posición intermediaria entre estas dos corrientes
Toma a la letra palabras de Saussure de la segunda parte del capitulo II de su Curso “…no es el sonido mismo, sino las diferencias fónicas que permiten distinguir esta palabra de todas las otras, porque son ellas las que portan la significación”.
Y a partir de aquí Román Jacobson se diferencia y toma posición, dice: “…es sobre el aspecto significativo de la fonología, el sonido concebido como significante, que los alumnos de Saussure tuvieron razón de insistir.”
Luego va haciéndose una serie de preguntas que se va a ir respondiendo y que van en la línea de ir delimitando el trabajo de la fonología y la cuestión primaria de la misma, el lugar del fonema.
De esta serie de preguntas quiero destacar la siguiente ¿dónde se asienta el fenómeno lingüístico? Y se responde que se continúa buscando las correspondencias de los fonemas en el espíritu de los sujetos hablantes. Y continua “por extraño que sea esto, los lingüistas que estudian el fonema están inclinados sobre todo a discutir su modo de existencia. Se apegan así a una cuestión cuya respuesta se encuentra fuera de la lingüística.”
Y sentencia: el problema ontológico de saber que forma de realidad se oculta detrás de la noción de fonema no contiene nada especifico para la idea del fonema.
Siguiendo entonces con esta lógica se propone la siguiente pregunta ¿en que el fonema se distingue de los otros valores lingüísticos?
Y va distinguiendo el fonema de la palabra de acuerdo a las formas fónicas, las palabras y su diferencia con la frase, para luego preguntarse ¿Cuál es el valor correspondiente a la diferencia entre dos fonemas? Y se responde:
“Lo que corresponde a la diferencia de dos fonemas es únicamente elhecho de unadiferencia de significaciones mientras que el contenido de estas significaciones diferentes varia de una palabra a otra. Y trae a Tomas de Aquino de quien dice que comprendió que, en nuestro caso, se trata de significantes convencionales (significantia artificialiter) que sirven ad significandum, es decir para significar, pero que, al mismo tiempo, tomados en si mismos no significan nada.”
Y da un paso mas Jakobson y en este sentido se diferencia de Saussure.
Dice “…Saussure cometió el grave error de confundir dos nociones diferentes. Las categorías gramaticales son entidades relativas, y sus significaciones son condicionadas por todo el sistema de las categorías de la lengua dada y por el juego de oposiciones en el seno de este sistema. Es por ejemplo evidente que la categoría gramatical del plural, supone e implica la existencia de una categoría opuesta, la del singular. Pero lo que es decisivo para la categoría del plural, lo que le da su derecho de existencia es su propio valor positivo, es decir la designación de una pluralidad.”
Como no escuchar aquí la claridad conceptual conque Norberto Ferreyra nos dice “ el fonema no es el significante, es por la diferencia entre significantes que los fonemas se diferencian y, a su vez, dan el valor lingüístico. El fonema no coincide con el significante, pero no hay fonema si no hay significante”[2]
Entonces, como bien lo aclara Saussure en su Curso los fonemas son ante todo entidades opositivas, relativas y negativas. Lo que quedó borrado es que las categorías gramaticales (sustantivos, adjetivos, verbos adverbios, etc.) son entidades opositivas y relativas, pero ellas no son negativas. Esta diferencia es la que se ha desconocido.
Esta lección concluye nuevamente con otra pregunta ¿será que la posición privilegiada de la lengua, la lengua de los fonemas, se debe al carácter peculiar de los componentes: carácter antinómico de los elementos, al mismo tiempo significativos y vacíos de toda significación?
Lección IV
Comienza su lección tomando del Curso dado por Ferdinand Saussure el capítulo que habla sobre el valor lingüístico.
Y ubica como necesarias dos relaciones para la existencia de ese valor: una heterogénea y otra homogénea.
Es decir, una está en relación a lo desemejante a lo susceptible de intercambiarse, la otra en relación a lo similar que hace posible la comparación.
Retoma de Saussure dos aspectos que definen al fonema.
1-lo que importa para los fonemas, lo que los define es su oposición reciproca en el seno de un sistema fonológico.
2- los valores primarios y los valores derivados.
Nos plantea que ambos aspectos son paradojales:
Acerca del primer punto se pregunta respecto de dos fonemas, “u” y “a” no hay ninguna duda que cada uno de estos fonemas puede ser pensado sin evocar al otro. La noción del fonema “a” no deja prever la del fonema “u”.
Respecto del segundo punto lo que aparece como paradójico para cualquier sistema es que los valores primarios sean mas elevados que los valores derivados.
Entonces aquí Jacobson da un salto y propone cambiar de perspectiva y analizar el acto fonatorio bajo el ángulo del efecto acústico
Las cualidades distintivas de un fonema van a quedar reducidas a tres oposiciones fundamentales:
- Apertura y cierre
- Caracteres posterior y anterior
- Redondeo y no redondeo
A partir de este nuevo enfoque Jakobson nos va a dar una nueva definición de fonema como un haz de elementos diferenciales. El fonema no es ni idéntico al sonido, ni exterior al sonido, sino que esta necesariamente presente en el sonido, permanece en el, inherente y superpuesto: es el invariante en las variaciones. [3]
Esta manera de ilustrarnos sobre el fonema, estas precisiones a las que arriba ¿no les resuena su cercanía a lo que en nuestro discurso definimos como lalangue?
Lección V
En esta lección Jacobson se pregunta la razón por la cual se ha considerado hasta aquí, ha persistido la idea de considerar al fonema como la unidad fonológica indivisible.
Nos indica dos razones.
La primera es que durante mucho tiempo la imagen material del sonido tendía a sustituirse a la función funcional del fonema, por consiguiente, ciertas oposiciones binarias quedaban disimuladas.
La segunda razón que trabó la disociación del fonema fue una ley concebida por Saussure cuyo principio es : “ el significante, siendo de naturaleza auditiva, se desarrolla solo en el tiempo y tiene los caracteres que toma el tiempo: a) representa una extensión y b) esa extensión es mensurable en una sola dimensión: es una línea”.
Saussure apela a marcar los ejes sobre los cuales sitúa lo que lo ocupa. Distingue dos ejes 1) el de las simultaneidades 2) el de las sucesiones.
Jacobson se pregunta ¿ sobre qué eje Saussure establece la unidad e irreductibilidad del acto fonatorio?
Y responde: El opera sobre el eje de las sucesiones.
Y lo dice así: “Es en la cadena de la palabra oída que se percibe inmediatamente si un sonido sigue siendo semejante o no a si mismo; mientras que se tiene la impresión de algo homogéneo, este sonido es único”.
Jakobson en desacuerdo con esta doctrina, dice: el fonema presenta, no solo sobre el eje de las simultaneidades sino también sobre el eje de las sucesiones una extensión y no un punto.
Saussure reconoce que el fonema puede tener una duración desigual, pero es la homogeneidad cualitativa y no la igualdad cuantitativa la que según el, determina su unidad.
El fonema es una unidad de dos dimensiones, dispone de los dos ejes.
El factor tiempo entonces también es un valor.
Y nos dice Jakobson que a la luz del mismo modelo se podría someter a revisión el principio de lo arbitrario del signo.
Y así, dejándonos con este planteo pasa a la sexta y última lección.
Lección VI
Jakobson inicia esta lección haciendo un balance de las lecciones precedentes, nos dice que fueron “conversaciones sobre los sonidos y el sentido”.
Retoma la cuestión del carácter sucesivo y simultaneo del fonema y vuelve sobre el planteo que hace al final de la última lección acerca de lo arbitrario del signo.
“ Contrariamente a la tesis de Saussure el lazo entre el significante y el significado, dicho de otro modo, entre la serie de los fonemas y el sentido es necesario; pero la única ligazón necesaria entre los dos aspectos, es la relación que reposa sobre la contigüidad , por lo tanto sobre una relación externa, mientras que la relación que reposa sobre la semejanza (sobre una relación interna) es solo facultativa. Ella se manifiesta solo en los márgenes del léxico conceptual , en las palabras onomatopéyicas y expresivas”.
Pero la cuestión de la relación interna entre los sonidos y el sentido de la palabra no se cierra ahí.
Y concluye las lecciones.
“Ahora bien, este vacío busca ser llenado La intimidad del lazo entre los sonidos y el sentido de las palabras da ganas a los sujetos hablantes de completar la relación externa mediante una relación interna, la contigüidad por una semejanza, por el rudimento de un carácter imaginado”
El vacío del que habla al final de sus lecciones, ¿no es esa dificultad con la que nos encontramos en nuestra practica, esa soledad? ¿no es en cierto modo lo que resiste? Con lo que nos la vemos cuando damos sentido a eso que en nuestro discurso denominamos el pas de sans, el no sentido?
Por último, que mejor que las palabras de Norberto Ferreyra para el momento de concluir…:
“ La lingüística de Jakobson hace comparaciones, intra e inter-lenguas, de los distintos valores, agrupamientos, clasificaciones, que puedan tener los fonemas según las invariantes. En psicoanálisis no se trata de tomar las invariantes que hacen a la lingüística, sino a las invariantes que están determinadas, traspasadas por el discurso en relación al complejo de Edipo. Los significantes, inevitablemente están ordenados por una lógica que hace al complejo de Edipo y al complejo de castración. Es lo que ordena la significación en el psicoanálisis, y se trata entonces de la lingüístería.”[4]
Perla Wasserman
Agosto 2024
[1] Ferreyra, Norberto: Lo orgánico y el discurso, Cap. “La lingüística y la linguisteria”.
[2] Ferreyra, Norberto: Lo orgánico y el discurso, Cap. “la lingüística y la linguisteria”.
[3] Esta frase me llevó a otro lugar, más exactamente, a otra dimensión, la de un decir en el análisis:
“Algo que podría ubicar como la percepción de un chasquido [que real-(hizo)] cuando me rio. Un chasquido que se produce entre mi lengua y mi paladar. Es una chispa, que sucede en una milésima de segundos que es la sensación de atrapar algo que a la vez se me escapa, [una interioridad exterior, inherente y superpuesta, una invariante, una marca de goce] Un chasquido, el mismo chasquido que escuchaba en la risa de mi madre.”
[4] Ferreyra, Norberto: Lo orgánico y el discurso, Cap. “El fonema y el significante”.
15 agosto, 2024 at 4:00 pm
Muchísimas gracias Perla por tu puntuación. Muy interesante este texto de Jakobson que no he leído. Descubrir en el «hilo de la palabra» como diría Lacan la trama que se teje entre sonido y sentido con el fonema haciendo bisagra.
Muy caro también a nuestros intereses el modo en que el cuervo habla en el poema de Poe. «Nunca más». Nada más oportuno.
Gracias a la Biblioteca también por este espacio
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