Por Helga Fernández
Un amigo, una tarde, me dijo que cada lector es dueño de una técnica a la hora de leer, lo sepa o no. Él lee todo como si fuera literatura. Acaso, ¿en la Biblia no encontrás poesía, saga y narración?, me preguntó una vez para tratar de explicarme en qué se sustenta su técnica. Bajo sus argumentos, releí “Memorias de un neurópata” de Daniel Paul Schreber.